Las notas de viaje son un registro llevado por la Directora Ejecutiva de Fundación Basura, Macarena Guajardo, en su viaje a Filipinas a modo de pasantía “Basura Cero” 2018. Con la organización de GAIA Filipinas y la Beca Aporte País Fundación Mustakis. Este es un resumen de la totalidad de los escritos. 

26/01 Contexto Local – GAIA en Filipinas

La isla fue colonizada por españoles, por lo que hay potentes bases de lenguaje español. Sin embargo, con el tiempo se ha ido sustituyendo por el inglés y hoy es declarada segunda lengua. Es también una región muy católica de clima tropical intenso. A veces hasta cuesta un poco respirar por la humedad. La gente también es muy amable y me han hecho sentir muy bienvenida y cuidada. Como ya lo venía diciendo, el tráfico es un desastre. Yo me demoré 2 horas del aeropuerto (que está en el centro de la ciudad) hasta el lugar donde me alojo, y me dijeron que tuve suerte, que generalmente son 4. Las calles pueden parecer un poco tristes por el color gris de los edificios, hay pequeñas acumulaciones de basura por doquier. Es una primera impresión que se va transformando a medida que te vas interiorizando en la cultura.

GAIA – Global Alliance for Incineration Alternatives / zerowasteworld.org

GAIA es la organización donde estaré haciendo mi pasantía. En nuestra primera reunión conocí a Anne Larracas & Miko Aliño, y a Marigold (no estoy realmente segura de su nombre) y otro chico de la Mother Earth Foundation, que trabajan en conjunto para implementar Basura Cero en la región.

Anne – quien me recibió en la oficina – me comenta que GAIA se formó el año 2000 y ha estado en Quezón City, Filipinas desde ese entonces, en el mismo edificio, donde estuvo la primera secretaría internacional, que estuvo compuesta por 3 filipinos, un mes después de haberse formado la primera oficina de la organización en África. Hoy existe una “oficina” en Latinoamérica (coordinada por Magdalena Donoso, mi ídola), una en USA, otra en Bruselas y una en la región de Asia (Filipinas), donde también comparten con la organización Break Free from Plastic.

En la región de Asia Pacífico tienen dos de los grandes generadores de basura en el mundo: China e India, y se hablan muchísimos idiomas diferentes, sin embargo se realizan muchas cosas, tales como, modelos de ciudad Basura Cero.

Es loco además cuando me doy cuenta que en Filipinas no existe una palabra para “basura”, de hecho usan la palabra basura para referirse a sus residuos. “Hay muchas iniciativas locales que pueden llamarse Basura Cero antes de que las personas se den cuenta de que lo son, y es que siempre han estado más mentalmente conectados a la naturaleza. Sólo se han visto colapsados con el tema cuando el modelo occidental se comienza a instalar, cuando llega el capitalismo, crecen las importaciones. Mucha basura ha comenzado a entrar. En otras partes de Asia, hay aún mucha conexión con el compostaje, entonces tienen esa fortaleza en comparación con los modelos occidentales donde acostumbran a enterrar y quemar la basura donde, de hecho, se requiere mucho más trabajo porque debes implementar gestión de residuos al mismo tiempo en que estos aumentan la cantidad constantemente”, dice Anne.

También me comenta con gran énfasis que otro de los desafíos es enfrentar el interés de compañías americanas y europeas en instalar sus tecnologías aquí dado que ya no tienen mercado en sus lugares de origen. Esto es un gran reto y una gran oportunidad para fortalecer el movimiento Basura Cero, donde no existe incineración o Waste to Energy, tecnologías que cuestan miles de miles de dólares y deben ser detenidas.

En los últimos 3 años ha habido un gran crecimiento por parte de las ciudades por invertir en Basura Cero dado que se han podido visibilizar los beneficios económicos que genera el modelo y los beneficios sociales al crear más puestos de trabajo. Es un gran incentivo el poder comprobar que los modelos son sustentables y se van fortaleciendo con el tiempo.

Realmente me saco el sombrero. Son una oficina capaz de coordinar una tremenda cantidad de actividades en la región y lo que han logrado hasta ahora es increíble. Se tomaron hasta la molestia de planificar cada día de mi pasantía mediante la asistencia a conferencias, ferias, visitas a comunidades exitosas e incluso una que otra salida a la playa para disfrutar. Valieron la pena los días de viaje.

En Filipinas, la acción de todas estas organizaciones ha permitido que incluso tengan una ley que fomenta Basura Cero que fue firmada en un mes de enero, razón por la cual fue declarado como el Mes Basura Cero. Esto no significa, como aclara Anne, que la ciudad esté completamente limpia y que todas las personas lo practiquen, sin embargo, es una base sólida de trabajo y digna de admiración. Sus relaciones con la política son muy sólidas y eso ha permitido que estos temas logren avanzar con gran rapidez.

Mother Earth Foundation

Esta organización funciona de manera más local y aplicada, mediante la implementación de modelos basura cero en distintas comunidades, para lo cual crean alianzas con los municipios, escuelas, jóvenes, y en realidad todos los actores de la sociedad. En este programa van casa a casa concientizando e involucrando a la comunidad para enseñarles a clasificar sus residuos. Al mismo tiempo, ellos mismos contratan a recicladores base que pasarán a recolectar estos residuos y llevarlos a una zona de acopio intermedio, desde donde serán finalmente transportados a la planta de reciclaje. El dinero obtenido por estos residuos va para los recicladores base. Esto es muy importante para ellos porque instalan capacidades desde ambos sentidos. Una vez terminado el plazo de implementación, el objetivo es que el propio municipio se haga cargo del pago de sueldos a los recicladores para sustentar el programa a largo plazo.

Una vez al año, celebran el Waste Pickers Appreciation Day para reconocer su labor y conectarlos con la comunidad. En 18 años han trabajado ya con más de 100 comunidades. Este programa es realizado en 10 pasos y voy a tener la gran oportunidad de ser parte del proceso.

10 pasos

Hoy comenzó la parte entretenida. El primer evento al que pude asistir fue una Conferencia Basura Cero, organizada por Eco Waste Coalition. Para mi fortuna quedaba a tan sólo pasos del Isis International así que pude caminar con tranquilidad. El lugar estaba repleto de gente, entre ellos, recicladores base, activistas, niños, pequeños emprendedores, entre otros. Al registrarte también te invitaban a firmar cartas de petición para las diferentes campañas que impulsa la organización.

Incluso estaba la prensa local entrevistando a los distintos actores. Da mucha alegría que haya tanto interés y que logre existir un discurso común: No a la Incineración, Sí a Basura Cero.

En el patio había una feria pequeña conformada por emprendedores que fabricaban productos con materiales reutilizados, organizaciones de huertos comunitarios, biodigestores y otros relacionados. Conocí también a una mujer que vendía joyas fabricadas con bolsas de papel. Obviamente, como me gusta comprar local, me llevo mi propio collar y un abrazo.

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Muchas de las presentaciones estaban en Filipino pero, afortunadamente, la más importante para mí estuvo en inglés y pude hacer preguntas. Se trata de la presentación del Dr. Jorge Emmanuel, sobre “la verdad sobre Waste to Energy” y cómo había sido su experiencia en distintas plantas incineradoras en lugares como Japón. La presentación comienza con esta imagen, que encuentro más que acertada. Y es que la basura no puede simplemente “desaparecer”. No hay una solución mágica para eso.

ILUSION

Jorge hace una importante diferenciación en su presentación entre los procesos de Waste to Energy naturales, como la biodigestión, (donde recalca que la tecnología permite reproducir estos procesos para obtener energía sin necesidad de destruir los recursos; dado que el resultado de la biodigestión es energía y además digestato, un fertilizante potentísimo), y los procesos de Waste to Energy Termales, que es donde se aplican grandes temperaturas para quemar residuos y obtener energía a partir de esto.

La presentación se centra principalmente en las dioxinas que liberan estos procesos y en los peligros que éstas albergan. Observa también que muchas plantas de WTE no monitorean estas emisiones con la periodicidad suficiente como para detectar índices peligrosos. De hecho, la evaluación de impacto ambiental de la propuesta de WTE para la región de la Araucanía, en Chile, tampoco lo proponía así y resulta increíble pensar que no es raro que, al medir de manera continua estas emisiones, se detecten límites excedidos en varias oportunidades. ¿Será que lo saben y lo hacen a propósito?

Finalmente, y lo que a mi me parece más relevante destacar, es que estas plantas son una inversión. Es decir, hay una suma de dinero que no puede perderse y para que esto se logre las plantas tienen que funcionar de manera continua. O sea, el objetivo de disminuir la generación de basura se fue al diablo. WTE, por tanto, fomenta el consumo, fomenta la extracción de recursos, fomenta la generación de basura, compite directamente con prácticas como el reciclaje y el compostaje, nos encierra en un círculo vicioso de “I Need your trash”.

Ojalá logremos frenar las plantas que quieren instalarse en Chile y hacer notar a las personas del gobierno Chileno – que desafortunadamente instalan estos temas en la agenda sin pedir la opinión a nadie – que esta no es una solución sino un nuevo problema con el que tendremos que lidiar desde que se ponga la primera piedra.

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